viernes, 30 de agosto de 2013

Pero esto empieza bien.

Empieza una noche después de cenar, no cualquier noche.. la noche del 26 de septiembre de 2012. Estás con los amigos y como no, ahí está él.. quieres tenerle tan cerca y te da tanta vergüenza mirarle..
La cuestión es que pese a la situación sabes que ese momento tenía que ser alguna vez y la verdad es esta.. "cuanto antes le tenga a mi lado, mejor", esas ganas de tenerle son las ganas que hacen que el corazón te bombé tan rápido, son las causantes de que te pongas roja y ñoña pero a la vez las causantes de que al llegar el momento te quedes sentado a su lado, apoyados en una puerta. Mi cabeza en tu hombro, nuestras rodillas juntas y contemplando la luna llena de esa noche através de los huecos del edificio. Entonces empieza todo con un simple "te vuic", casi no respiras.. tardas en contestar y sin saber que decir aún sintiendo millones de cosas.. contestas un simple "i jo".
+ Para eso hay que tener suerte y la única suerte que yo tengo es la de tenerte aquí ahora mismo.
Y es entonces cuando se pasa el tiempo volando, cuando quieres que se detenga y cada vez va más rápido.
Te levantas,  me levanto, nos abrazamos y noto como tu corazón va a mil por hora, y tontamente te pregunto si estás nervioso al que me contestas que si y te vuelvo a preguntar, esta vez el por qué..
+Porque estoy contigo

Te sientes en las nubes, te sientes tan bien que te da igual tu alrededor.
No tengo miedo de que me vean contigo, ni vergüenza pero la primera vez que me ven contigo es tan impactante, tan vergonzosa.. que casi me muero.
Pasan los días y te tengo, te tengo día a día, a mi lado a todas horas.
No sabes lo bien que me sentía cuando podía cogerte de la mano, abrazarte, besarte, jugar a que no quería besarte, ir acercándome poco a poco a tus labios, sentir tu piel y la mía juntas, cogerte por las espalda y susurrarte al oido que te quiero.