Sin saber cómo ni por qué todo empieza.
Empieza esta historia con un tímido saludo, sin importancia a penas en el verano de 2012 en Gandia, al ras de la playa en un día caluroso de julio junto a las redes de voleibol en el campeonato de España de voley playa. En ese momento a penas sus ojos cruzaron una mirada o eso es lo que ella piensa.
Dos meses después el destino digamos los vuelve a unir para el resto del año y quien sabe.. tal vez para el resto de sus vidas.
Se "conocían", ya se habían visto hace unos meses y la verdad no se prestaron mucha atención.. tal vez por eso cuando ella le miró a los ojos y él la miraba a ella se paraba el tiempo, todos los relojes quedaban congelados. El no poder casi hablarle a esa persona, ese dolor de barriga inexplicable, esas ganas de cogerle la mano.. les hicieron pensar que algo estaba ocurriendo. ¿Esta es la misma persona que ví hace dos meses y a penas con ella me dije hola? No puede ser, es tan.. inexplicable..
Voy a ser sincera conmigo misma, no se porque cuento la historia en tercera persona cuando es a mi a la que le pasa todo esto.
Sentia unas ganas inmensas de cogerle de la mano y abrazarle, abrazarle tan fuerte que se quedara su olor conmigo, ese olor a él, ese perfume propio que tanto me encanta.
Apenas dos semanas tardé en enamorarme, sin saber como ni cuando ni porque, pasa, pasa que te enamoras de una persona. Muchos te dicen, ¿qué le ves a ese chico? Y si digo la verdad, jamás sabré que le veré, jamás he sabido que le vi, jamás sé que le veo. Sólo sé que me encanta.
jueves, 11 de julio de 2013
¿Todo empieza, no?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario