Hace ya casi un año desde que todo comenzó, y entonces empiezas a recordar como ocurrió todo, momento a momento, día a día, beso a beso. Es entonces cuando abres el cajón de las cosas más valiosas y encuentras esas cartas que escribiste en cada ilusión y desilusión, esas cartas que jamás llegaron a su destino, nunca leyó la persona a la que iban dirijidas. Muchas cartas que al leerlas te hacen recordar como te sentías en ese momento, que sensaciones aquellas, ¿eh?
Una vez más dices te quiero, pero esta vez recibes esa terrible respuesta.. "yo también te quiero, y lo sabes, serías la persona que me hiciera feliz los 365 días del año si estuvieramos juntos pero esto es imposible e inviable, yo aquí y tu allí, no quiero joderte ni joderme". Aesa respuesta piensas que quieres hacer.. avanzar dejandolo todo atrás, aprendiendo a dejar de querer, olvidando o simplemente seguir aprendiendo a dejar de necesitarle en tu día a día, sabiendo que no puede ser y que lo tenga que ser, será.. puede que ahora no, pero más tarde sea el momento, cuando todo este bien y el cambio de sea real y a mejor.
¿Qué he decidido? La segunda opción, la de avanzar sin dejar de recordar, sabiendo que ahora no puede ser y que si tiene que pasar, pasará.
sábado, 7 de septiembre de 2013
Avanzar sin dejar de mirar atrás.
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