Sin saber los motivos, sin obtener respuestas a mis porques, sucede que todo cambia, no acaba pero si pone un punto y seguido.. pero el punto seguido duele como si fuera final. Entonces todo es como si empezara de nuevo, todo cambia incluso tu mismo, pero luego te das cuenta de que sigues enamorado, tanto como el primer día. Pasan los meses.. si, no, si, no. ¿Alguien va a tomar una decisión seria aquí o qué? No os preocupéis, ya esta la enamorada de turno para soportar todo lo que venga. Y así fue, la enamorada de turno se lo tragó todo, hasta la última lágrima de tristeza, de desesperación, de.. seguir enamorada de la persona que te hizo feliz y no de la que te hace sufrir.
Fue tan bonito pensar y sentir que todo estaba bien, que todo había vuelto a su si y que por fin todo iría como soñaste día a día.. que te vuelves a cargar de una gran dosis de amor, de ganas, de ilusión por volver a estar con la persona que hace mucho tiempo esperas.
Tantas decepciones juntas, una noticia inesperada que te rompe todos los esquemas.
¿Qué pasaría si se llevaran tan lejos a la persona de tu vida, que no quisiera apostar por estar juntos? Dolería, ¿verdad? No tener a esa persona en tu día a día, en cada mirada, en cada beso, en cada paseo de la mano. Después de tantas desilusiones, de tantas idas y venidas.. te planteas realmente si esa persona sólo te quiere tener ahí, por si acaso. Cuando tu darías la vuelta al mundo, irías a la luna y volverías por esa persona.. entonces esa persona te dice que es imposible e inviable.
Y ahora.. ¿qué haces con todos los recuerdos? Es como si te quisieras arrepentir de haber vivido algo tan intenso, bonito, e incluso triste en algunos momentos. Quieres mirar atrás pero ver el presente, que todo siga igual, pero no. Otra vez la dura realidad te golpea, más fuerte que nunca.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
Una dosis de amor aquí, por favor.
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